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adidas / mayo 2020

La mentalidad lo es todo para McKenzie Coan

La tres veces medallista de oro paralímpica McKenzie Coan nos cuenta cómo es vivir con una enfermedad como la suya y cómo eso le ha ayudado a centrarse en superar la adversidad.

La nadadora McKenzie Coan se ha hecho con tres medallas de oro en las últimas Paralimpiadas y con cuatro en el pasado Campeonato del Mundo. Padece osteogénesis imperfecta (la enfermedad de los huesos de cristal), un trastorno que hace que los huesos se rompan con gran facilidad. Fue diagnosticada cuanto tenía 19 días y los médicos les dijeron que posiblemente jamás pudiera sentarse, caminar o hablar.

A pesar de este terrible pronóstico, McKenzie comenzó a nadar con cuatro años. A día de hoy, ha competido en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 y estaba preparándose para defender sus medallas en los de Tokio, hasta que fueron pospuestos.

Como deportistas paralímpicos, es como si nos hubieran arrancado una parte de nosotros.
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Cuando mi entrenador me escribió para confirmarme que los Juegos se posponían, para mí fue una noticia muy impactante, aunque sé que era la decisión correcta. Antes de ponerme en modo organizador y volver a planificarlo todo, me tomé un minuto para respirar, reflexionar y dejarlo reposar. Recuerdo estar ahí sentada preguntándome: "Con todas las adversidades a las que me he enfrentado en mi vida, ¿cómo enfoco este nuevo desafío?"

Cuando me enfrento a algo difícil, suelo recordar todas las cosas por las que he pasado y todos los retos a los que me he enfrentado. Creo que probablemente me haya roto más de 100 huesos, así que creo que puedo decir sin equivocarme que siempre sales reforzada de una situación complicada.



Y aunque duela mucho, ahora mismo es lo mejor. Vamos a superarlo y, cuando volvamos a estar todos juntos, el deporte va a ser aún más poderoso que antes, porque significará mucho más para todos.


El punto de inflexión de mi vida llegó en un momento en el que me enfrentaba a algo muy duro.

Mi manera de enfrentarme a la adversidad es el resultado de las experiencias que viví durante una operación en 2008. He estado en hospitales en incontables ocasiones, pero aquella vez fue especialmente difícil. Hubo muchas complicaciones y la recuperación fue muy dura. Se suponía que solo iba a pasar una noche en el hospital, pero acabé pasando la que sería la semana más aterradora de toda mi vida.

En algunos momentos, mi condición era crítica. Sufrí un dolor insoportable y no respondía a la medicación. Recuerdo el sonido de alarmas que se disparaban y de las máquinas a las que estaba conectada. Me encontraba entre la consciencia y la inconsciencia y recuerdo vívidamente un sueño que tuve sobre nadar. Recuerdo pensar: "Todavía no he acabado. Me queda tanto por hacer. No me quiero ir".

Recuerdo que, en aquel momento, elegí no rendirme. Tenía que luchar para superarlo. Poco a poco fui mejorando y empezamos a ver la luz al final del túnel.

Desde entonces, siempre que me he roto un hueso, me he sometido a una operación o me he puesto mala durante un tratamiento, recuerdo por lo que pasé en aquella ocasión. Me digo a mí misma que tengo que seguir adelante, que cada día que pase estaré mejor. He aprendido a abrirme camino en estas situaciones.

La gente piensa que la musculatura y la fuerza física son los mayores beneficios del deporte,
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pero creo que la fortaleza mental es la herramienta más increíble que puedes desarrollar cuando practicas deporte. Todos los deportistas experimentan lesiones y contratiempos, y creo que las lecciones que aprendemos cuando eso ocurre se pueden aplicar a todo, especialmente en momentos como este. Desarrollas la capacidad de perseverar ante la dificultad.

Habrá momentos en los que solo verás barreras. Experimentarás dolor, pero debes saber que tienes lo que necesitas para superarlo. Tienes que tener confianza en ti mismo y autocompasión. Yo elijo ser fuerte mentalmente. No puedo agradecer lo suficiente a la natación el darme esa fortaleza mental.

Todo mejorará...

...solo tienes que tener esperanza y creer en que vas a lograrlo. No digo que vaya a ser fácil. Todos tenemos días difíciles. We’re all social beings and it’s hard when we feel like there’s no one there to support us, but even though we’re separated physically, we are more together than we have ever been before.

Creo firmemente que el año que viene, en Tokio, será un momento de unión y celebración. Creo que, después de estos duros momentos, habrá una gran fiesta y eso es lo que me ayuda a superar cada día.

adidas / mayo 2020
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