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CARRERAS NO AUTORIZADAS: SIN REGLAS, SIN PREMIOS, SIN LÍMITES

El running está cambiando. Las tendencias rompedoras de la cultura pop, los grandes avances en rendimiento deportivo y el anhelo por hallar formas nuevas de autoexpresión han transformado el running y han hecho de él algo rotundamente más personal, creativo y poderoso de lo que ha sido nunca.



En pocos lugares se vive hoy todo esto de forma más apasionada que en el mundo del running. Y si, además, sumamos que los eventos tradicionales de participación masiva no han evolucionado al mismo nivel, a nadie le sorprende que los runners más creativos del mundo estén hoy dispuestos a romper las reglas en busca de una forma de correr distinta.


Grupos de corredores underground de todo el mundo se olvidan de las medallas y los premios de las carreras oficiales para participar en eventos alternativos y abiertos donde no hay reglas. Estas carreras no autorizadas —surgidas por corredores atrevidos y con un entusiasmo desmedido por el running— están cambiando las entrañas del deporte. Es más, dada la creciente difusión y aceptación que están teniendo, está claro que no van a desaparecer ni dejar de evolucionar.


Las carreras no autorizadas han surgido de forma espontánea, de la idea loca de un corredor que se impuso un nuevo objetivo y tenía una visión clara de cómo lograrlo. Atraen a corredores que desean escapar de las multitudes o simplemente ver bajo un prisma distinto el mundo que les rodea, a sus compañeros de equipo o a ellos mismos. A menudo agotadoras desde un punto de vista físico y mental, estas carreras pretenden romper moldes y barreras y están reescribiendo claramente la forma de ir de un sitio a otro.



LA MEDIA MARATÓN NOCTURNA

La media maratón nocturna de Nueva York, celebrada desde 2012 hasta 2016, se convirtió rápidamente en una parte fundamental del running underground de la ciudad y generó gran cantidad de eventos derivados. A diferencia del maratón de Nueva York, la conocida como Midnight Half recorría Manhattan y Brooklyn sin necesidad de cortar calles, contar con patrocinios notorios, grandes masas de seguidores o incluso la luz del día.


Joe DiNoto, fundador de Orchard Street Runners (OSR), ideó esta media maratón nocturna mientras corría él mismo bajo la luz de la luna por las calles del centro de la ciudad. Atraído por la calma de las calles vacías de noche, imaginó la nueva carrera urbana. Sin embargo, su idea no se hizo realidad hasta que David Trimble, organizador de carreras en bici no autorizadas, se unió a OSR y aportó su experiencia en la organización de eventos no oficiales. Juntos crearon una experiencia de carrera poco ortodoxa que rompería con lo que todos esperaban de una carrera convencional. "Son tan impersonales y alejadas del mundo real que no les encuentro el sentido", comentó DiNoto en un artículo de Vice Sports. "Quería ofrecer algo distinto a las personas que son como yo."


La sensación de transgresión, de hacer algo que se sale de la estructura rígida de una carrera, impregna de energía y audacia a estos eventos no autorizados. "Nueva York es la ciudad que nunca duerme y por eso un maratón que atraviesa el tráfico en mitad de la noche le va como anillo al dedo", comentó a Vice Sports Mac Schneider, ganador de la Midnight Half 2014.


Aunque los runners no autorizados inician la prueba juntos, pueden separarse y tomar la dirección que crean mejor para llegar los primeros a la meta. Todo vale siempre que pasen por los puntos de control acordados. A pesar de su espíritu libre y aventurero, la carrera no debe entrañar peligros: el sitio web de OSR apunta varias pautas básicas de seguridad, como no correr con auriculares y cumplir las normas de tráfico. Aparte de eso, basta con que reinen la prudencia y el sentido común.


La primera edición de la Midnight Half neoyorquina estaba compuesta por 54 intrépidos runners que empezaron y acabaron la carrera en el Lower East Side de Manhattan. Con los años, el número de corredores se duplicó con creces, reuniendo tanto a aficionados anónimos como a algunos de los corredores más rápidos de la ciudad. DiNoto y Trimble rechazaron importantes patrocinios y nunca se lucraron con la carrera. Las cuotas de inscripción se mantuvieron ajustadas y se destinaron a financiar el evento, incluyendo los chips de tiempo, los comisarios de la carrera y el gran reloj led que marcaba la línea de meta.


Con el éxito de la Midnight Half, DiNoto y OSR crearon otras carreras más pequeñas y específicas, como las 10K masculina y femenina, o la ultra OSR 30 de Manhattan. "Cuando se corre en masa y hay tanta gente que acomodar, se pierde la identidad", comentó DiNoto a Timothy Clark en el Personal Record Podcast. "Puedo centrarme en estos corredores locales y de nivel profesional, cuidando cada pequeño detalle de su experiencia y dándoles algo dinámico y exclusivo".


CORRER COMO LA PÓLVORA

El impulso rebelde por correr de una forma distinta ya no es algo que se da solo en la Gran Manzana. Se ha extendido por todo el mundo. Grupos como el polaco Swords Warsaw son un buen ejemplo.


"Creamos este grupo porque todos buscábamos correr de una forma un poco distinta", comenta Morgann Le Chat. "No para centrarnos en el rendimiento, sino para poder contar historias y tener nuestro propio grupo, ser un poco punks, ¿sabes?" Para algunos, especialmente los más rompedores, la cultura del running se ha vuelto un tanto rígida y la sienten como algo encorsetado o monótono. Swords Warsaw es el grupo perfecto para los que huyen de la rutina y quieren hacer las cosas de forma distinta.


"A pie. Sin reglas". Así es el lema de Speed Project y su guía no oficial. Los corredores trazan sus propias rutas y toman sus propias decisiones. Aunque se espera que cada corredor cubra durante su relevo una sexta parte de la distancia total (nada menos que 90 km), lo cierto es que la deshidratación, las lesiones y la fatiga pueden hacerle abandonar, obligando a sus compañeros de equipo a cubrir su parte. El pasado mes de abril, el Team Sunchasers, un grupo mixto de Francia, batió el récord al completar la carrera en 35 horas y 49 minutos, rebajando la marca anterior en 31 minutos.


“Border to Hel” es la gran carrera no autorizada de los Swords. Durante el evento, celebrado este año por primera vez, los equipos se emplearon a fondo para culminar en tan solo 36 horas una carrera de 430 km. Durante días y noches de frío y bajas temperaturas atravesaron campos, bosques y ciudades. Cuando no están corriendo, estos runners se turnan para conducir la furgoneta de apoyo, duermen en ella y jalean a sus compañeros por la ventanilla. Es una locura emocionante, colaborativa e inolvidable: esa es la razón por la que las carreras no autorizadas están cambiando el deporte.


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A PIE. SIN REGLAS.

"He sido testigo de pruebas olímpicas y grandes maratones, pero el dramatismo vivido en la última colina a Las Vegas ha sido la mejor carrera que he visto nunca". Así describía el fotógrafo Zach Hetrick a Tempo Magazine la carrera no autorizada de 550 km de Speed Project de Los Ángeles a Las Vegas. Una prueba en la que equipos de seis runners recorren desde calles hasta vastas extensiones de inhóspito desierto durante dos días y sus noches. Empiezan en el muelle de Santa Mónica y no paran hasta alcanzar, sin detenerse, el rótulo de Bienvenido a Las Vegas de Las Vegas Boulevard. Y por si esto fuera poco, los últimos 160 km de Speed Project cubren una zona en pendiente donde las temperaturas alcanzan los 45º C.


Speed Project fue iniciado por Nils Arend en marzo de 2013, cuando él y otros cinco corredores inquietos decidieron ponerse a prueba y descubrir cuánto tiempo tardarían en correr la ruta. Emocionado por la experiencia, Arend reunió a más corredores configurando el desafío como una prueba de relevos. Speed Project no tiene pausas ni tiempos de espera. Solo acaba cuando los equipos llegan a la meta o se desmayan. Bajo el calor del día y la oscuridad de la noche, corren contra el reloj y luchan sin desfallecer contra la fatiga.


"A pie. Sin reglas". Así es el lema de Speed Project y su guía no oficial. Los corredores trazan sus propias rutas y toman sus propias decisiones. Aunque se espera que cada corredor cubra durante su relevo una sexta parte de la distancia total (nada menos que 90 km), lo cierto es que la deshidratación, las lesiones y la fatiga pueden hacerle abandonar, obligando a sus compañeros de equipo a cubrir su parte. El pasado mes de abril, el Team Sunchasers, un grupo mixto de Francia, batió el récord al completar la carrera en 35 horas y 49 minutos, rebajando la marca anterior en 31 minutos.


Con exigencias de tal magnitud, está claro que no es una carrera para pusilánimes. Un post atribuido a @bromka, en la página de Facebook de Speed Project, resume por qué algunos corredores están preparados para afrontarla: "En la historia de los relevos, no tengo constancia de pruebas tan duras y largas y que hayan sido además por tan poco: no hay premio ni trofeo sino orgullo... no hay medalla de oro, reloj de pulsera u otra recompensa. Solo el amor propio de cada uno. No hay nada que ganar, excepto todo lo que vivimos como atletas de resistencia. A veces, no se trata siquiera de terminar ileso sino de descubrir dónde podrías fallar".


Para bien o para mal, estos corredores están unidos. Transforman una carrera de relevos tradicional en una prueba extrema de cooperación y confianza, creando una experiencia que trasciende el acto de simplemente completar la carrera.


RECODIFICA EL RUNNING

Correr te ayuda a encontrar tu equilibrio y superar tus límites. Te ayuda a ser lo suficientemente fuerte como para hacerlo solo y a sentirte conectado para saber que lo puedes hacer en compañía. Tanto si buscas la emoción de un terreno inexplorado, una competencia reñida, correr con amigos de toda la vida o vivir una experiencia nueva, las carreras no autorizadas son las que estás buscando.